Blockchain e internet de la cosas son términos de moda en cualquier web de noticias del mundo tecnológico. Sin embargo muchas veces nos quedamos en el Bitcoin en el caso del blockchain y en los cambios en la industria en el caso de internet de las cosas. Hay quien no se da cuenta que la implicación de estos dos fenómenos va mucho más allá y que cambiará la distribución, la industria y todos los negocios se dediquen a lo que se dediquen del mismo modo que internet ha cambiado la vida diaria de todas las personas.

Hace unos meses IBM anunciaba que había creado un ordenador del tamaño de un grano de sal que tenía mayor potencia que los PC de los años 90. Ese ordenador tiene capacidad de proceso, memoria, batería y sistemas de comunicación suficientes para importantes aplicaciones en el mundo de la distribución. Y lo más importante es que su precio es de 10 centavos de dólar.

La idea es que este ordenador pueda estar implantado en todos los productos que se fabrican sea cual sea su sector, desde alimentación, hasta moda. La aplicación tiene mucho que ver con blockchain. Este ordenador permitiría un seguimiento exhaustivo y automático de todos los estados y ubicaciones de un producto determinado en toda la cadena de suministro. Podríamos saber en todo momento dónde está ese producto. Además, podríamos escribir sobre él indicando la información que el fabricante o distribuidor estime necesario.

Pero lo importante es unir estas capacidades con la tecnología blockchain. Gracias a ella, se podría llevar un inventario permanente de todos los productos y el libro de inventarios sería público e inalterable. Desde la fabricación hasta la venta al usuario cada unidad de producto individual estaría registrada en dicho libro de inventarios de forma automática. Sin capacidad de error, sin necesidad de volver a etiquetar el producto y sin intervención humana.

Imaginemos un contenedor lleno de camisas que sale de fábrica en Asia. Al salir de la fábrica cada camisa lleva incorporado su propio ordenador que la identifica. En el momento de atravesar la puerta de salida, queda registrado en el libro inventario cada camisa de forma individual y el comprador sabe con certeza que su producto está en camino. Podrá seguir su envío que viaja en camiones o barcos hasta llegar a sus almacenes en Europa y una vez allí seguir todos los artículos hasta las tiendas y por último hasta el consumidor.

La tecnología ya está aquí y su incorporación a las empresas es cada vez más rápida. El mundo está cambiando. ¿Está cambiando tu empresa?