Recientemente ha llegado a mis manos un informe sobre emprendedores y emprendimiento publicado por GFK, uno de los mayores institutos de investigación de mercados a nivel mundial. El estudio se ha realizado en 44 países y la encuesta contabiliza las respuestas de casi 50.000 personas. Los resultados se centran en los factores que mueven a los emprendedores y en las dificultades que encuentran al hacerlo.

Estos son los puntos a destacar:

1.- Emprender no es fácil. Existen multitud de trabajas regulatorias.

Todo aquel que ha emprendido un negocio, por muy pequeño que sea, sabe de las trabas regulatorias y fiscales a las que se enfrenta. Ya antes de comenzar debe obtener permisos y pagar tasas e impuestos y cada trimestre más impuestos y más documentación. Al emprendedor le cuesta mucho sudor ingresar cada euro que factura y debe enfrentarse a que hacienda se lleve una parte importante haya beneficios o no. Además, entender y cumplir las obligaciones fiscales es tarea difícil.

2.- Miedo al fracaso.

Todos los que hemos tenido alguna idea de negocio alguna vez tenemos miedo a que no funcione. Sacarla adelante supone empeñar no sólo el dinero personal y familiar, también la propia imagen. Un emprendedor es alguien que va sorteando las dificultades según vienen. Sabe muy bien dónde quiere llegar, el cómo hacerlo lo aprende en el camino.

Es bien sabido que la mayoría de los nuevo negocios cierran en los primeros tres años y vivimos en un país que no suele perdonar a los que se equivocan.

3.- Falta de financiación.

Casi ninguna empresa puede empezar a funcionar sin financiación. Es habitual arriesgar el patrimonio personal y familiar. Los más afortunados pueden acudir a la banca. En todo caso, la falta de financiación es una de las causas más nombradas como excusa para no emprender.

4.- El emprendedor suele estar solo.

Cuando una persona inicia un negocio nuevo no suele contar con el apoyo de un equipo. Debe pasar a solas muchos momentos difíciles buscando la manera de salir adelante, creando nuevas estrategias de negocio o nuevos productos. Emprender es muchas veces una tarea solitaria. Un equipo de trabajo que compartiese objetivos y pudiese trabajar para alcanzarlos sería más fuerte y avanzaría más rápido.

5.- El trato personal sigue siendo importante.

Estamos en plena era digital. Tenemos toda la información en nuestras manos gracias a los móviles, los ordenadores e internet. Buscamos en google cualquier producto o servicio que podamos necesitar. Sin embargo, a la hora de comprar un producto o contratar un servicio, seguimos buscando la confianza de las personas. Las marcas reconocidas nos dan confianza, pero sobre todo son las personas las que nos la dan. Saber que tratamos con alguien que nos ayuda en el proceso de compra y que podrá atender nuestras necesidades futuras.

Hoy más que nunca nos encontramos con cantidad de personas que buscan emprender su propio negocio para tener una vida mejor. En algunas ocasiones es por su carácter, porque lo llevan en vena y no se sienten cómodos trabajando por cuenta ajena. En otros muchos casos es una necesidad. Personas que no encuentran empleo por cuenta ajena incluso teniendo una buena cualificación y que ven en el emprendimiento una salida.

Emprender tu propio negocio es un camino lleno de dificultades. Un camino de valientes que las conocen pero se proponen resolverlas.

Gabriel Marco

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